sábado, 15 de junio de 2013

ESOS VIENTOS FUERTES

ESOS VIENTOS FUERTES




Esos vientos fuertes que golpean con dureza no son realmente enemigos. Os ayudan a integraros. Dan la impresión de que os van a desenraizar, pero al luchar con ellos os enraizáis. Pensad en un árbol. Podéis llevar un árbol al interior de la habitación y, en cierto sentido, estará protegido; el viento no lo azotará. Cuando las tormentas bramen en el exterior, se hallará fuera de peligro. Pero no habrá desafío; todo estará protegido.

Podéis ponerlo en un invernadero, pero poco a poco palidecerá, no estará verde. Algo en lo más hondo comenzará a morir... porque el desafío modela la vida. Esos vientos fuertes que golpean con dureza no son realmente enemigos. Os ayudan a integraros. Dan la impresión de que os van a desenraizar, pero al luchar con ellos os enraizáis. Enviáis las raíces más hondo de lo que puede alcanzar y destruir la tormenta.

El sol está muy caliente y parece que quemará, pero el árbol succiona más agua para protegerse contra el sol. Se vuelve más y más verde. Luchando con fuerzas naturales, alcanza cierto grado de alma. El alma solo surge mediante la lucha. Si las cosas son muy fáciles, empezáis a dispersaros. Os desintegráis poco a poco, porque la integración no es en absoluto necesaria. Os convertís en niños caprichosos. De modo que cuando surja un desafío, vividlo con coraje.

OSHO

Y a veces parece que no puedes más, que esto supera tus fuerzas, que el cansancio te gana ... pero a nadie se le asigna una prueba que esté más allá de sus fuerzas y esa es la buena noticia. Seguramente un día amanecerás feliz ... y qué bueno ... Al día siguiente estarás triste pero observa tu tristeza y trata por todos los medios de regresar a tu centro, de volver a estar en calma .. Al otro día tendrás esperanza y eso es bueno ... Al día siguiente sentirás rabia con el mundo .. obsérvala, exprésala, suéltala pero no te quedes ahí mucho tiempo. No la reprimas porque persistirá, déjala llegar y expresarse, llora, grita con toda tu alma y al siguiente minuto trata de traer paz a tu corazón con un tiempo en silencio, al charlar con un amigo, acércate a quien te de energía y tenga buena vibración, escucha música, porque todas las técnicas son válidas para regresar a tu centro y esa es la tarea. Rodéate de personas de buena vibración y evita a las aves negras, aquellas personas que siempre encuentran algo malo y un obstáculo en lo que dices, en lo que propones, aquellas que cuando te ven alegre te hablan de un futuro que no ha llegado para preocuparte, de un pasado que ya no está para deprimirte, aquella que carga una nube negra encima. Aléjate de ellas y busca a las personas que solo viven su presente desde su corazón, desde lo básico y lo sencillo, allí encontrarás paz sin hablar, sin escuchar y solo con sentir. Utiliza este método y verás los resultados.

La tarea no es estar siempre tranquilo porque la vida trae desafíos que te mueven fuera de tu centro. La tarea consiste en no reprimir tu sentir y dejarlo ser pero al siguiente momento utiliza todo lo que esté a tu alcance para regresar a tu centro. De esta forma poco a poco permanecerás más tiempo en tu centro y llegarás a sentir alegría sin motivo aparente, alegría que viene desde adentro y no desde las cosas de afuera, no de las personas, ni del ambiente o de las situaciones externas, este sentir vendrá de tu corazón y desde lo más profundo dentro de ti. Siéntelo, vívelo y no se lo comentes a nadie para que no pierdas ese instante maravilloso. Y en ese momento simplemente te habrás conectado con la divinidad.

En Amor y Servicio,

TRABAJADORES DE LA LUZ

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